¡Claro! Las tortillas de harina estilo Sonora son famosas por su suavidad, tamaño grande y sabor mantequilloso o ligeramente dulce. Son más delgadas que otras tortillas de harina mexicanas y tienen una textura elástica y sedosa, ideales para burritos o simplemente para comer con un poco de mantequilla.
Aquí te paso una receta tradicional estilo Sonora:
🫓 Tortillas de Harina Estilo Sonora (Receta Tradicional)
Ingredientes:
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1 kg de harina de trigo (de preferencia, harina todo uso)
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1 cucharadita de sal
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1 cucharadita de polvo para hornear (opcional, da más suavidad)
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180 g de manteca vegetal o manteca de cerdo (puedes usar también una mezcla de manteca y mantequilla)
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2 tazas de agua tibia (aproximadamente)
Opcional:
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1 cucharadita de azúcar (para darle un toque sonorense más auténtico)
👩🍳 Instrucciones:
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Mezclar los ingredientes secos
En un tazón grande, mezcla la harina, sal, polvo para hornear (si usas) y azúcar (si decides incluirla). -
Agregar la manteca
Incorpora la manteca con los dedos hasta que la mezcla tenga una textura arenosa o como migas gruesas. -
Añadir el agua poco a poco
Agrega el agua tibia poco a poco, amasando hasta obtener una masa suave y homogénea. No debe estar pegajosa ni dura. Amasa por unos 8–10 minutos. -
Reposar la masa
Cubre la masa con un trapo limpio y deja reposar 30 minutos. Esto ayuda a relajar el gluten. -
Formar las bolitas
Divide la masa en porciones del tamaño de una pelota de golf (o más grandes si quieres tortillas estilo burrito). Cubre con un trapo para que no se sequen y deja reposar 15 minutos más. -
Estirar las tortillas
Con un rodillo enharinado, extiende cada bolita sobre una superficie ligeramente enharinada. Deben quedar delgadas y redondas (¡no te preocupes si no son perfectas!). -
Cocer en comal caliente
Cocina cada tortilla en un comal o sartén de fondo grueso, sin aceite, a fuego medio-alto. Cuando empiece a formar burbujas, voltea. Debe quedar con puntos dorados pero aún flexible.
✅ Tips:
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No sobrecocines las tortillas o quedarán duras al enfriarse.
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Puedes guardarlas envueltas en un trapo limpio para que se mantengan suaves.
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También se pueden congelar entre capas de papel encerado.